…Que la del mismo palo. Así reza el dicho popular y que razón que tiene. Liverpool se llevaba la victoria en Belvedere y bajaba de la punta a Danubio, cuando a falta de tan solo segundos, el ex negriazul Mathias Riquero (foto) la encontró en el área poniendo el empate definitivo en Belvedere. El negro recibía al líder Danubio en su casa buscando tres puntos que le permitieran recuperarse y volver a meterse en la pelea, luego de la derrota ante Tacuarembo en la fecha anterior.
Danubio llegaba como líder, pero como todos los equipos que visitan Belvedere, sabia que no debía confiarse, ya que para todos los equipos es muy difícil poder llevarse puntos de Belvedere, el templo negriazul.
El partido comenzó mostrando a un Liverpool mejor parado en la cancha, e intentando triangular, teniendo por momentos pasajes de buen futbol.
Danubio por su parte, de a poco fue acomodándose e inquietando un poco la negriazul, aprovechando la velocidad del colombiano Mena. El partido era emotivo, bien jugado y con situaciones de gol para ambos.
Maxi Montero, quedo solo y tuvo el gol para Liverpool, pero se demoro y perdió la gran chance de abrir el marcador.
Danubio no iba a quedarse atrás y en una misma jugada tuvo el gol en tres oportunidades, haciendo que Matías Castro, se luzca salvando de gran forma el arco negriazul en dos oportunidades y la restante, Juancito Alvez, que la saca en la línea. Pasaba el susto en Belvedere.
El segundo tiempo mantuvo el ritmo del primero, las emociones se vivían a flor de piel, en un casi repleto estadio Belvedere, escenario de lujo para el duelo de la fecha.
Promediando el segundo tiempo, sobre el arco de Carlos de la Vega, donde se encontraba la barra danubiana, Roberto Silvera pitaría penal para Liverpool, dando la chance a los locales de abrir el matador y enardeciendo a la hinchada visitante.
Esta polémica sobre el penal, poco le importo a Andrés Rodales quien la clavo en el ángulo, desatando el festejo de medio Belvedere y la desazón de la otra mitad.
Liverpool parecía que se llevaba la victoria y Danubio miraba como perdía la punta en la Cuchilla. Se acercaba mas y mas el final del partido y la victoria negriazul parecía inevitable, cuando en la ultima jugada del partido, Danubio aprovecha un corner a favor, la pelota queda boyando en el área tras un cabezazo y Riquero, con una gran dosis de oportunismo manda la pelota a la red, desatando el festejo de la hinchada danubiana, que veía como su equipo conservaba la punta.
Por el lado de Liverpool, todo era desazón, solo unos segundos más y la victoria era nuestra, pero otra vez, desatenciones en los minutos finales, terminan costándonos puntos.
La próxima será de visita, frente a Nacional, en el Parque, el negro deberá ajustar varios detalles que tienen que ver con la atención (sobre todo en los minutos finales) si quiere traer los tres puntos de esa parada tan complicada.